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Ya tengo algo que contar

No quiero ser un grafómano

Estimado lector, siento tardar tanto tiempo en publicar las entradas de tu blog tranquicomiquero. Siempre he odiado a los rellena folios para cubrir el expediente. Sin pasión y síntesis no puede haber calidad. Eso de cumplir sin aportar valor, sólo sirve para saciar nuestro estúpido y obeso “ego”. Pero es imprescindible reconstruir la memoria personal para encontrar una atalaya desde la que obtener una visión nueva del territorio a explorar. Mi deseo es que TRANQUICOMIX y las personas que lo formaron sean los protagonistas y no el maldito editor de EDICIONES BANCARROTA S.F.L. Pero me temo que va a ser inevitable que me inmiscuya constantemente. Ya he dejado unas cuantas pinceladas de lo importantes que fueron los últimos años de la década de los setenta para mi y por ende para el fanzine.

Plan para un adolescente

77-78 año escolar en Salamanca, comencé a tontear con las drogas y empecé a dejar de ser eficaz en los estudios. En 78-79 repito 3º de BUP pero ya en Béjar. Logro aprobar BUP. Para celebrarlo me facilitan un viaje a Bruselas. La ida en un camión de mudanzas y la vuelta en autostop. Pero como no todo va a ser negativo, ese tortuoso viaje a Europa me proporcionará el coraje para convertirme en un comunicador compulsivo. Sé que tengo algo que contar. Aquí esta la clave del comienzo de esta historia de un fanzine de los 80. Cuando comienza el curso académico 79-80, decido dejar de ir a clase y en su lugar subo al desván a escribir con Charles Bukowski  y Raúl Núñez en mente. Ya está montada la aventura psicotrópico-literaria. LA ACTUALIDAD CÓSMICA arranca con influencias seleccionadas por su sello underground. Las aventuras africanas de  Makoki encienden mis neuronas espejo, el riquísimo ambiente de cambio social en la España de los 80, radio 3, rock, marginal, romántico, bohemio, rock… Son las keywords que irán apareciendo en la nube de este blog. La máquina de crear sinérgias y de pasarlo bien está montada. Una idea no tan simple porque no se trata sólo escribir, hay que dibujar. El dibujo, mi piedra angular desde pequeñito se suma a la aventura de contar cosas. La idea es original y enseguida comienzan a sumarse colaboradores. La decisión de dejar de ir a clase de COU no fue tan sencilla, va contra las normas y eso tiene sus consecuencias marginales. El naufragio del adolescente está a punto. TRANQUICOMIX, será para mi un bote salvavidas. También la Formación Profesional porque al menos hice el segundo grado de Delineación. Dibujo y tinta china y ganas de vivir y contar cosas. En estas circunstancias se fue montando el fanzine TRANQUICOMIX. Una verdadera minired social. Entre otras cosas, por eso tiene sentido analizar esta aventura comiquera.

Próxima entrada EL DESVÁN OFICINA CENTRAL DE TRANQUICOMIX

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Pura confusión Expresionismo abstracto

expresionismo abstracto
DE LA PINTURA AL CÓMIC

Parece que en el 79, cuando tenía 18 años, un torpedo lisérgico, impactó en mi línea de flotación.

Pintura

Hasta entonces la pintura era mi mayor sueño. Descubrí la pintura expresionista americana. Jackson Pollock, Franz Kline y Willem de Kooning ¡Me había estrellado tantas veces con el realismo! La dificultad de representar la realidad es una prueba muy dura, sin duda. Pero también puede llegar a aburrir ¡Cuántos cuadros ya avanzados acabaron convirtiéndose en una masa gris, fruto de raspar y remezclar la pintura con la espátula! Mucha espátula y materia porque mi referencia pictórica eran los cuadros de G.Esteban Grunvald. Preciosos y cargaditos de pintura que mi padre compró en su día para decorar la casa. Yo intentaba resolver mi pintura figurativa con esa técnica. Algunos salieron bien y otros no tanto. También llevaba años pintando bodegones y paisajes con la única escuela de un libro de Parramón y el curso de pintura al óleo de CEAC.  Y conocía a Daumier, Van Gogh, Gauguin, Rouseau el Aduanero, Picasso y otros tantos,  gracias a una colección de libros de pintura.

Vivir en una pequeña ciudad y viajar poco no es lo mejor para ver arte, aunque pronto podría contemplar la obra de Van Gogh de forma muy especial. Fue en un viaje alucinante a Amsterdam.
Pero mi pintura se dirigió hacia el expesionismo abstracto.  Supongo que acabé harto de pintar y dibujar bien para agradar a los demás. Sin embargo, el dibujo volvió a mi vida con la exigencia del cómic.

Cómic

Dejé de ir a clase de COU y me encerré en el desván a escribir. Cogí el hábito de dibujar con el rotring finísimo 0,2 mm. El Nasti de Plasti y otros tebeos del RRollo desataron la orgía de tinta china. Me gustaba la técnica de Max,  Nazario, Ceesepe. El Gato Fritz de R.  Crumb y cómo no, los fabulosos Freak Brothers de Gilbert Shelton. Con mis escasos recursos hacía mis pinitos. Mi primer personaje fue Emilio Axon (Callejas Callejón). Hice la portada de Actualidad Cósmica, proyecto de revista antecesora de Tranquicomix. La mezcla me gustaba y puse mi interés en la historieta. Lo de contar cosas y dibujar prometía, todavía no imaginaba lo difícil que era este arte. Hice el curso de dibujo de historieta de CEAC y estaba todo el día con Radio Tres, El Víbora, etc. Pero voy a parar aquí y en la siguiente entrada reconstruyo estos recuerdos. Cuesta encajar las piezas del puzzle, sobre todo los ajustes temporales. Otra referencia fundamental fue la Enciclopedia del Cómic que editaron por fascículos. Qué gozada poder conocer a tantos autores clásicos y modernos. El análisis del BOOM del cómic de principios de los 80 requiere tiempo y esfuerzo. En próximas entradas recordaremos estos acontecimientos.

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Fin de EGB. Hola BUP.

DE LA LEONERA AL DESVÁN

Ya os he dicho la intención de este blog. Por supuesto que no es hablar de mi, no me quiero tanto, pero es inevitable tirar de vivencias
y recuerdos personales para construir la historia del fanzine tranquicomix. Allá voy.
Por arte de birli birloque “heredé” de mis hermanos el derecho a usar el desván. Ya era mi dominio.
Ellos lo usaban para hacer guatekes sesenteros de esos en los que bailaban agarraditos y fumaban tabaco.
Yo lo usaría para pintar y también para bailar y para flipar y para decorar e iluminar. Recuerdo una de esas instalaciones indescriptibles
que hice una conexión de cables con cortocircuito. En diez segundos se quemaronn todos los cables y se hizo la niebla, visibilidad nivel ONCE.
A mi me tocó otro estilo de vida. Lo llamaré coletazos hippies.
Por aquellos años de golpes de estado en chile y de liberación en España, en una reunión de politiquillos en el desván, todos eramos eso en el último lustro de los setenta, se produjo produjo la ruptura. LA LÓGICA POLÍTICA Y LA IRRACIONALIDAD DE LAS DROGAS CHOCARON. (Tema de la próxima entrada).
Yo me consideraba anarquista, ya ves, lo único que tenía de ello era un libro de historia del anarquismo, pero en fin.
Así nació en mí el espíritu editorial o bloguero, porque salvando la distancia es lo mismo,  participación en la evolución del mundo.
Yo quería hacerme oir. El PANFLETO era el medio. Uno de los asistentes a aquella reunión tenia una multicopista, pero jamás la vi funcionar. La idea de difundir mensajes estaba incipiente y entonces…

OM uno de los tres fundadores del fanzine y mente más cultivada y surrealista del grupo, creador del genial FOFO, trajo la revolución definitiva.  La fotocopiadora.

Pero esto y otros anfetamínicos detalles los desarrollaremos en la próxima entrada.

¡Hasta pronto tranquicomiqueros 2.0!

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